Soy una mujer de 25 años, madre de una niña de siete años y provengo de una familia que no fue muy presente en la trayectoria de mi vida. Actualmente me encuentro recluida por una causa que no es justa para mí, pero dentro de todo la he sabido asumir con mucha responsabilidad y a pesar de ser un momento muy difícil en mi vida quiero sacar provecho de esto, aprender y cuando salga, vivir mi vida de otra forma y poder demostrar que las personas como yo podemos reintegrarnos a la sociedad sin obstáculos y poder realizar mi propio trabajo, quiero poder poner un puesto de ropa en mi hogar y así entregarle todo lo que no he podido a mi hija y mi madre.

Soy una mujer de 30 años, madre soltera con una hija de 14 años. Mi vida no ha sido muy fácil, he pasado altos y bajos. Estuve muchos años privada de libertad, pensé que nunca iba a salir de este lugar. Y ahora me encuentro afuera, en libertad condicional, estoy feliz con mi hija y mi madre. Aprendí que las cosas se ganan con esfuerzo y que nunca volvería a ese lugar. Ahora sólo disfruto de las cosas lindas que me ha dado Dios y salir adelante, por sobre todas las cosas.

Estoy privada de libertad, condenada a 3 años y un día, de los cuales ya llevo 33 meses. Estoy pronta a salir en libertad. Ahora tengo otra manera de pensar, quiero salir hacer las cosas bien. Sé que estos años que he estado en este lugar me han servido de mucho, he aprendido cosas que a lo mejor, jamás hubiera aprendido en la calle, gracias a Dios mi padre no me deja sola jamás y quiero demostrarle que yo puedo más de lo que se imagina él y la sociedad. 

Tengo 29 años y caí presa por tráfico en Iquique, cuando tenía 20 años y estaba  embarazada. Dejé a una niña de 4 años y una de 11 meses y él bebe que tuve en la cárcel, se fue a los 2 años con su abuela paterna, porque mi madre igual está privada de libertad…. En estos momentos estoy  a pocos meses de irme, llevo casi 10 años y he recorrido 6 cárceles, por mal comportamiento. Hace 18 meses que estoy en el Centro Penitenciario Femenino, donde conocí a la madre Nelly e ingrese a su Fundación, Mujer Levántate. Desde que llegué aquí cambió mi manera de ver la vida en 360 grados, empecé a trabajar y no quiero nada ilícito en mi vida, solo estar con mis hijos mi familia y trabajar. Ahora entiendo que todo tiene que ser con esfuerzo, porque lo barato cuesta caro, lo fácil más fácil se termina. Eso aprendí y me costó muchos años entenderlos, pero ahora que cambié valoro la tranquilidad que tengo.

A la persona que lea mi historia, quiero que sepa que a pesar de estar aquí, soy una buena persona y que afuera  me espera la calle, mi familia y  voy a  esforzarme para mis hijos.