Escucho a diario a gente que se queja sentada desde un cómodo sillón respecto de lo mal que está nuestro país en diferentes áreas: políticos, delincuencia, agresiones, drogadicción, entre otros. Tengo la convicción que si todos aportamos un grano de arena a una buena causa, vamos a poder recuperar la dignidad de muchas personas. Por esto, soy voluntario de FML, para luchar en la inclusión social de las mujeres que cometen un error y que merece nuevas oportunidades para recuperar su dignidad. Creo que, trabajando duro, podemos lograr un país más digno y justo.