Dicen que el tesoro más preciado que tiene el ser humano es el tiempo. Con esta premisa y teniendo este gran tesoro en mis manos, qué mejor que donar un poco de el a una misión que cambia y transforma no sólo a una vida sino que a toda una familia.  Mujer Levántate releva una cara invisible a una ya discriminada MUJER.

Tengo la certeza que mi apoyo voluntario junto a otros logrará grandes aportes a la  rehabilitación e inclusión social de las mujeres que han estado privadas de libertad.  Regocija el alma y se hace fructífero el tiempo.